En Buenos Aires, la literatura no es solo un hábito: es parte de nuestra manera de vivir la Ciudad.
Leemos en bares, en el subte, en las plazas y en los parques. Caminamos entre librerías que ya son parte del paisaje y que cuentan nuestra historia tanto como nuestras calles. Y crecimos con autores que hicieron del mundo porteño un escenario literario: Borges, Bioy, Ocampo, Cortázar, Pizarnik. Entre muchos otros.
Por eso La Noche de las Librerías tiene un significado especial para nosotros. No es únicamente un evento: es el reflejo de una Ciudad que valora la conversación, la curiosidad y el pensamiento. Una Ciudad donde los libros siguen convocando a miles de personas y donde cada espacio cultural forma parte de un entramado que lleva décadas construyéndose.
Esta noche, más de 70 librerías y centros culturales de distintos barrios abrieron sus puertas para que los porteños se encuentren alrededor de la lectura. Y una vez más quedó claro: Buenos Aires tiene una cultura literaria viva, diversa y profundamente arraigada en su identidad.
En Buenos Aires, los libros nos unen, nos forman y nos acompañan. Y cada año, La Noche de las Librerías nos recuerda por qué esta Ciudad es uno de los grandes hogares de la literatura en el mundo.
