SERGIO MASSA SE ENOJO Y SE EMPATOTA CON LAS 4M

Desde hace tiempo Sergio Massa procura, con suerte diversa, posicionarse como una voz autónoma dentro del Frente de Todos al remarcar algunas posturas contra las tomas de tierra, la calificación de Valenzuela como dictadura y el diálogo político con la oposición, entre otras.

De vez en cuando esa supuesta autonomía es recibida con mala gana por sus aliados y, para incomodarlo, presentan proyectos que dificultan la relación parlamentaria con la oposición, fundamentalmente sobre los protocolos a seguir para sesionar en la Cámara de Diputados que preside.

La última experiencia traumática la vivió, como la mayoría de los presentes, cuando en la noche del miércoles 9 de septiembre el presidente de la Nación anunció el fin de las relaciones con el Gobierno de la Ciudad y le quitó por decreto un porcentaje de recursos coparticipables.

En ese momento sabía que todo lo que vendría después habilitaría a la oposición no solo a homogeneizar su postura a pesar de las múltiples diferencias internas que cohabitan en Juntos por el Cambio y que, además, imponían un candidato en la oposición con todas las de ganar en la discusión mediática: Horacio Rodríguez Larreta.

Hasta ahora, los proyectos “mediáticos” que peor fueron tomados por la opinión pública deambulan en Diputados sin efectos prácticos. La reforma judicial es debatida y analizada por cuanta comisión interna esté en condiciones de tratarla y todos los días aparecen nuevos expertos para que expongan una posición adicional.

A su vez, el aporte “solidario” que les exigen a las personas físicas “multimillonarias” tampoco salió porque siempre aparece un elemento nuevo para colocar o sacar del proyecto. El nuevo “chancho” que se tiró lo hizo el propio Massa al exigirle a los funcionarios políticos y judiciales para que también hagan su aporte.

“Desde el principio siempre pidió que se respetaran los valores preexistentes de cada corriente que compone el Frente de Todos”, sostiene un íntimo massista. “Y si bien al principio se prefirió no reafirmar algunas cosas, hoy pasa a ser imprescindible”.

Uno de los temas más discutidos en el frentetodismo es la comunicación. Como siempre, los problemas de un gobierno no son los errores en los que incurren sus funcionarios sino que “no se está explicando bien ni comunicando lo que hacemos”.

Ayer, para remarcar esta idea, el presidente de la Cámara de Diputados participó en Avellaneda de un acto donde uno de sus hombres en el gobierno, Ignacio de Mendiguren, presidente del BICE, anunció una nueva línea de créditos blandos para empresas junto con el ministro Kulfas y el intendente Jorge Ferraressi.

Fue Massa el que concitó la mayor atención y realizó el discurso más extenso y explicativo de la ocasión, que también sirvió para ser difundido por algunas señales de cable en vivo y directo. Lo mismo hizo la semana anterior al acompañar a “su ministro”, Mario Meoni, en una inauguración relacionada con una estación ferroviaria.

“Las 4M” serán los pilares de la nueva difusión exclusiva del massismo que tendrá como objetivo principal apuntalar la gestión de Alberto Fernández, ausente de buenos comunicadores, según entienden.

Estas “4M” la configuran Malena (Galmarini), Meoni (Mario, ministro de Transporte) Mendiguren (Ignacio de) y el propio Massa, quien suele contar en el ministro de Obras e Infraestructura, Gabriel Katopodis, un aliado estratégico.

Katopodis también entiende que falta “relato, mística y comunicación” y por eso ayer, en un acto con Malena Massa, distribuyó un tríptico con las obras que están en ejecución, las que se terminaron y las que empezarán en el corto y mediano plazo relacionadas con AYSA.

Por otro lado, Massa también pretende que los gobernadores “no alineados” de Misiones, Chubut, Río Negro y Neuquén sean parte del frentetodismo. Si bien sus senadores y diputados votan junto con el oficialismo, suele haber muchas diferencias con los métodos que eligen en el Senado para conseguir esos apoyos.

Ahí también el presidente de la Cámara de Diputados tiene que extremar sus argumentos para hacerle entender a sus aliados del Instituto Patria que las identidades deben ser respetadas y aceptadas, sino lo que hoy es un aliado mañana pasa a ser un enemigo.

Cuéntanos qué piensas
0Me gusta1Me encanta0¡Jaja!0Me entristece0Me enfada

0 Comentario

Dejá un comentario